El arranque del Deportes Tolima en la Liga BetPlay 2026-I ha dejado una estadística tan insólita como preocupante para su hinchada: el equipo ha recibido cinco tarjetas rojas en apenas cuatro jornadas. Aunque el fútbol de los dirigidos por Lucas González ilusiona por tramos, la indisciplina se está convirtiendo en el principal enemigo de un club que parece decidido a complicarse la existencia por cuenta propia.
El historial de este inicio de temporada es una alerta roja constante. Todo comenzó en el debut ante Junior, donde Luis "El Chino" Sandoval y Junior Hernández dejaron al equipo con nueve hombres. La situación se repitió en la tercera jornada frente al Independiente Medellín, con las salidas prematuras de Yhormar Hurtado y Élan Ricardo. Para cerrar el ciclo de desatenciones, nuevamente Junior Hernández vio la roja en la cuarta fecha ante Inter de Bogotá, completando una cifra que hoy tiene al Tolima como el equipo más indisciplinado del país.
Para el estratega Lucas González, el panorama es frustrante. El técnico ha sido enfático en que, con 11 jugadores, su equipo es capaz de dominar a cualquier rival, pero que las expulsiones están "regalando" puntos valiosos. Los ajustes deben ser inmediatos: mientras el cuerpo técnico debe implementar correctivos internos y psicológicos, los jugadores están obligados a mejorar su lectura táctica. No se puede seguir intentando compensar errores de posicionamiento con faltas violentas o reclamos airados que solo perjudican el colectivo.
Esta situación no solo afecta la tabla de posiciones, sino que es un claro irrespeto para el hincha. El seguidor del "Pijao", que acompaña fielmente y paga su boleta en el Manuel Murillo Toro o viaja a otras ciudades, espera ver un espectáculo de alto nivel y no un equipo mermado que debe dedicarse a aguantar resultados por inferioridad numérica. El talento está, pero sin disciplina, el sueño de la cuarta estrella seguirá chocando contra la pared de las sanciones.

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